jueves, octubre 05, 2006

UDAIPUR

Udaipur, conocida como la ciudad mas romantica del Rajastan. Una ciudad que en su parte antigua, alrededor del lago Pichola, es tranquila e invita a pasear por sus callejones una y otra vez.


En medio del lago, en una pequegna isla, se levanta un palacio, conocido como El Palacio del Lago haciendo gala de una enorme originalidad. Este palacio en realidad es mas conocido por que sale en una peliculita de James Bond (Octopussy) y estan super orgullosos de ello, hasta el punto de que en muchos restaurantes-guest house ponen TODOS LOS DIAS la peliculita a las 19.00 de la tarde.



El lago Pichola mide 4 km de largo y 3 km de ancho y es el principal atractivo de la ciudad junto con el palacio de la ciudad y el del lago, ademas de las bonitas contrucciones que hay alrededor.
Paseando por las orillas del lago te encuntras con numerosos ghats y dhobi ghats (escalinatas para el bagno y lavadero).



La estancia en la ciudad se nos hizo muy agradable porque aconsejados por otros viajeros no hicimos caso de ninguna guia y salimos fuera del casco viejo encontrando una guest house de lujo a precio mucho mas barato que las habitaciones cutres del centro, por lo que alargamos un poco la estancia hasta que ya casi no habia rastro de la infeccion del pie y a la vez disfrutando de unas peliculitas gracias a la tv via satelite de nuestra habita de lujo.



En esta ciudad coincidimos con el festival de las luces (no confundir con el Davali) y tan solo durante una noche, el centro se cerro al trafico y se ilumino con miles de bombillas y un escenario donde tocaron musica. Es en este tipo de fiestas donde la mujer puede salir a la calle con sus amigas y relacionarse libremente.

miércoles, octubre 04, 2006

JAISALMER

La ciudad dorada. Y realmente es dorada. Por fin encontramos un verdadero motivo del porque bautizaron las ciudades con colores.



Una de las ciudades mas hermosas que encontramos a nuestro paso por el Rajastan.
Una ciudad de cuento con un fuerte lleno de calles tranquilas rodeadas de havelis.

Donde se respira tranquilidad. Algo que parecen haber logrado con medidas bastante radicales.
A nuestra llegada, como a las 5 de la magnana nos encontramos con una masa de gente con pancartas de hoteles retenidas por un cordon policial...


En esta ciudad que sigue siendo como regla general en india sucia y olorosa es donde a Lucas se le infecta una pequegna herida en el pie. Y es que las cloacas a cielo abierto hierven con el calor del desierto.


Todas las ciudades ofrecen el mismo espectaculo, ya sea una poblacion grande o pequegna en el norte de la India: calles irregulares que, atascadas de trafico y de carretones y otros vehiculos estacionados, apenas dejan espacio en las aceras ( si las hay) para los peatones; la calzada flanqueada de cunetas que son cloacas a cielo abierto, cuyo contenido fermenta bajo el calor hasta que se evapora; callejones sin pavimentar donde uno se hunde en el fango hasta los tobillos, de tal manera que no pueden cruzarse a pie enjuto; montones de basura pudriendose durante dias sin que nadie se la lleve; charcos cubiertos de una espesa capa de algas; bloques de casas construidos sin orden ni concierto, sino amontonados sin mas y carentes de la mas elemental ventilacion; revoltijos de cables colgando sobre todas las encrucijadas, y vacas famelicas paseando serenas ante el caos.


Pankaj Mishra

lunes, octubre 02, 2006

JODHPUR


En el centro de Rajasthan, junto al desierto del Thar, es conocida como la ciudad azul. En la parte vieja de la ciudad, en una cima rocosa esta el fuerte de Jodhpur, con varios patios y palacios en su interior.


La ciudad vieja es una maragna de calles pequegnas con mucho trafico de rickshaws, gente, vacas y moscas... muchas moscas.

Una ciudad donde es tan importante ver como oler... En cada tramo de calle puedes disfrutar de un buen olor a incienso o alguna deliciona comida aderezada con un sin fin de especias o bien tenerte que tapar la boca y la nariz por la concentracion de malos olores por las cloacas abiertas.



Jodhpur, al igual que otras ciudades de Rajasthan, predomina un color, esta vez el azul. Tradicionalmente el azul designaba la casa de un Brahman, pero hoy cualquiera pinta su casa de este color, creando un conjunto misterioso que, segun dicen, repele a los mosquitos... pero podemos gatantizar que no a las moscas.


Es una ciudad curiosa que recuerda mucho a ChefXauen, al norte de Marruecos, aunque aun le queda un poco para ser tan bonita como esta ultima.

BIKANER



La ciudad donde partiremos en camello a dormir en el desierto.
Con un fuerte donde encontramos un poco de tranquilidad en la abarrotada india y donde disfrutamos de unos bellos havelis de arenisca roja y algunos templos jainis.
Despues de un dia paseando por esta pausada ciudad salimos en nuestros camellos dispuestos a afrontar los calores del desierto.


El camello se presenta como un transporte realmente incomodo y cuando por fin llegamos a las dunas donde pasaremos la noche nuestros traseros estan bastante resentidos. Esto hara qua al dia siguiente emprendamos la vuelta en el carro...
Disfrutamos de la compagnia de los camellos, que son carignosos! , de los perros del desierto, a la caza de cualquier sobra, y de los inumerables escarabajos que nos despertaria a cada rato tratando de introducirse en nuestras ropas.


Despues de un delicioso thali preparado alli mismo por nuestro guia, nos deleitaron con un te (ellos lo llamaban el whyski del desierto) acompagnado de unos canticos que se marcaron al compas de golpe en vaso de hojalata. Estuvo divertido y nos parecio bastante similar al flamenco...aunque todo hay que decirlo, desafinaban que daba gusto...
A la magnana siguiente nos despertamos en un desierto habitado. Encontrar un sitio para orinar sin ser visto es complicado. Hay nignos jugando detras de cada duna, mujeres con rebagnos de cabras o simplemente gente paseando por mitad de ningun sitio.


Y es que India es sin duda el pais de la gente. El pais donde nadie concibe estar solo, no imaginan un lugar en el que caminar solo durante horas.
Alli donde no halla nada, donde no crezcan las plantas, alli te encontraras un indio.


JAIPUR

Capital del Rajastan.
La ciudad rosa. Una ciudad en poco rosa y cubierta por una manta de calor que ya no se despegara de nosotros en todo el Rajastan.
Estamos en el desierto.
La ciudad de los bazares, de los palacios y de los rios de gente.
Agobiados por la multitud cogimos un rickshaw conducido por un indio encantador de ojos azules. El nos mostro la parte de atras de la ciudad...los jardines del palacio que los turistas no suelen visitar y que estan plagados de indios fumando beedies. Nos condujo por las calles abarrotadas de coches, carros, camellos, gente y sobre todo vacas. Las vacas sin miedo. Son sagradas y lo saben.


"Se las ve en casi todas las calles. Viven en medio del trafico por mas denso que sea sin darle importancia; caminan o se detienen en cualquier sitio; se sientan y rumian donde les apetece; se apartan si quieren o no se inmutan por mas bocinazos que les toquen. Saben que no se las golpeara, que la gente buscara otro camino. Se acercan inocentemente a los puestos de vegetales y frutas para aprovechar cualquier descuido de sus duegnos. Comen lo que encuentran en las calles- cascaras de platano, paja, papeles viejos, o, con un poco de suerte, un pan seco dejado por un alma caritativa. Hacen todo esto con la confianza que solo pueden tener los dioses o las vacas sagradas.
Pero no siempre tuvieron esa suerte. Tres mil agnos atras, se les trataba como a cualquier animal.
Servian para la leche y tambien para la carne, incluso se les sacrificaba para propiciar a los dioses. Por fin los sabios llegaron a la conclusion de que las vacas eran una riqueza que se estaba perdiendo y que, de seguir asi, la sociedad no tendria ni leche ni bueyes, la base misma de la agricultura. Entonces hicieron algo como los rabinos de la antigua judea al prohibir a los judios el consumo de cerdo aunque por distintas razones. Sacralizaron a la vaca llamandola madre y diosa. "
Sujan Singh Pannu