viernes, noviembre 17, 2006

Mysore, Karnataka

Llegamos a Mysore con un nuevo arranque de energia gracias al descanso fisico que nos produjo el encontrarnos en la fundacion, un reducto en la India donde pronto te encuentras como en casa, comiendo tortilla de patata.



Karnataka es uno de los estados del sur de la India, antes de 1973 se le conocía como Estado de Mysore y estaba formado por el antiguo reino de Mysore.

Mysore, ahora, es la segunda ciudad de Karnataka, caotica como tantas pero con la gracia de tener entre sus calles numeros lugares dignos de ver.
El mas turistico sin duda es El Palacio del Maharajá diseñado por Henry Irwin y construido en 1897 después de que un fuego arrasara el anterior palacio de madera. Es uno de el palacio más grandes de la India.


Es sorprendente como podras ver todos los dias decenas de autobuses y colas y colas de niños con su uniforme escolar que en fila india recorren el palacio.



Siendo el mas turistico el palacio, el que mas nos gusto, siguiendo en nuestra linea, fue el mercado. Puestos de fruta, de incienso (Mysore tambien es famoso por el incienso), polvos de tintes, que confieren al observador un espectaculo de colores pocas veces igualable.



Mysore tiene una zona residencial donde se han creado varias escuelas de yoga, motivo por el cual a Mysore se le conoce como la cuna y fuente del Yoga Ashtanga Vinyasa.

Nos acercamos a verlo y salimos un poco soprendidos. Es como volver a occidente, chalets de lujo en una zona residencial tranquila y con sus calles tomadas por occidentales con cara de andar meditando. Todos poseen su laptop y en determinadas horas del dia se colocan en la postura de flor de loto a manejar el aparato. Trabajan por internet? simplemente miran el correo? Nunca pudimos resolver estas dudas ya que estos nuevos habitantes de la India no se relacionan demasiado.



Vivimos en Mysore el gran espectaculo del Divali, ya habia comenzado cuando nos encontrabamos en annantapur, pero siendo Mysore mas grande, lo fuegos tambien aumentaron en proporcion.
Es la fiesta de las luces, con intercambio de dones. Divali es la fiesta de otoño (una fiesta de luces) vinculada con Kali y Laksmi, diosa de la buena suerte y pareja de Visnú, visita toda casa iluminada por una lámpara.


A parte del espectaculo visual, el Divali es para el extranjero un mal momento para viajar, todo esta ocupado por semanas y coger un tren es casi imposible. Tenemos que añadir a esto que cuando llegamos a esta ciudad tambien coincidimos con el final del ramadan...no podiamos haber coincidido con mas festividades, tanto los hindues como los musulmanes tenian un motivo para alegrarse.